Gracias por el don

Queridas familias:

Ha llegado el mes de octubre y, con él, la Fiesta del Colegio. Conmemoramos un año más la fundación del Movimiento de Schoenstatt y rendimos homenaje así a la figura del padre Kentenich. Su figura es un regalo que nos hace Dios, pues nos ayuda a entender la presencia de María como mediadora de todas las gracias. Desde el Santuario, Ella actúa como educadora de todos nosotros, padres y profesores y, por nuestro medio, de nuestros alumnos.

Este regalo que recibimos en el Santuario y del que nos apropiamos en el Colegio queremos actualizarlo cada día para dar siempre lo mejor a nuestros alumnos. Nos sentimos profundamente agradecidos a Dios por ofrecernos este medio valioso para llevar a cabo la misión de educar que nos ha sido encomendada. Por eso, nos unimos a todas las personas del Movimiento de Schoenstatt en España, que el día de la Fiesta comenzará su Año Jubilar, y con ellos decimos al Padre: ¡Gracias por este don!

Nuestro agradecimiento hoy se extiende también al ver cómo el Colegio sigue creciendo: nuevas familias, nuevos profesores, nuevos equipamientos. Al tiempo que profundizamos en la pedagogía que nos ha sido confiada y la hacemos realidad a través de una metodología cada vez más pulida y más nuestra, cuyos resultados vamos viendo cada día en nuestros alumnos. Damos gracias por todos los que han mostrado su alto rendimiento en las pruebas externas que se han realizado el último año, en Lengua, Matemáticas e Inglés. Y por los excelentes resultados en los exámenes oficiales Cambridge ESOL Examinations, donde tantos alumnos han obtenido mención de honor. Y, sobre todo, por el crecimiento integral de todos ellos, cada uno haciendo su propio proceso de maduración, descubrimiento y uso de los talentos que Dios le ha confiado. Tantos motivos para agradecer y sentirnos cuidados por su mano providente, a través de María.

En este contexto, celebramos este año nuestra Fiesta de un modo especial, ya que será el día grande en el que inauguraremos las nuevas instalaciones para Educación Primaria y, provisionalmente, para Secundaria. Ese día invitaremos a María a seguir educando en el Colegio, a través de todos los que formamos esta comunidad educativa, que crece de año en año. En su reconocimiento, entronizaremos la imagen de Nuestra Señora de Schoenstatt en el patio, para que sea Ella quien nos ilumine a todos y nos enseñe a educar con su delicadeza y firmeza, conduciendo a todos los alumnos hacia su Hijo.

Espero que podamos saludarnos ese día y decir juntos, de nuevo, ¡gracias por el don!

Un abrazo,

Pablo Siegrist Ridruejo
Director