Proyecto APP

PROYECTO APP

“¿Conoces aquella tierra cálida y familiar
que el Amor eterno se ha preparado:
donde corazones nobles laten en la intimidad
y con alegres sacrificios se sobrellevan;
donde, cobijándose unos a otros,
arden y fluyen
hacia el corazón de Dios;
donde con ímpetu brotan fuentes de amor
para saciar la sed de amor que padece el mundo?
Yo conozco esa maravillosa tierra:
¡Es mi terruño, es mi tierra de Schoenstatt!” P. Kentenich

 

El colegio como lugar de enseñanza, lugar de aprendizaje y de investigación, es al mismo tiempo un lugar de educación, de preparación de la persona entera para la vida.

La formación del intelecto tiene que ser excelente, pero también tiene que serlo la educación del corazón y de la voluntad. Debe reinar una atmósfera de amor que se experimente tanto en tiempos de alegría como en la prueba y en el dolor.

Es el amor que se dedica incondicionalmente al prójimo, lo acepta y promueve; un amor que no quiere nada para sí, sino que sirve a la vida. En última instancia, es el amor de Dios, al que nos abrimos y que hacemos experimentable para otros a través de nuestra vida.

Un auténtico proceso de aprendizaje puede realizarse de la mejor manera en una atmósfera de amor y de alegría, de serenidad y tranquilidad. ¡Cuánta hambre de alegría hay en cada ser humano! De todos, en el Colegio, se nos requiere que creemos una atmósfera de alegría en la vida cotidiana. ¡Cuántas posibilidades se ofrecen en el horario escolar, para descubrir las alegrías de la vida cotidiana, para aprender el asombro, para compartir en común la alegría de descubrimientos siempre nuevos! Pero también es un imperativo no dejarse desanimar por dificultades y fallos, sino, en cada fallo, descubrir, además, lo bueno. Cada día, dice el P. Kentenich, deberíamos preguntarnos dónde hemos experimentado alegría y dónde hemos regalado alegría.

Así es el hombre nuevo, al que hay que capacitar para hacer su aportación a un nuevo orden social. En un rincón de la tierra, aquí en Pozuelo, en nuestro Colegio Nuestra Señora de Schoenstatt, hemos ideado un proyecto potente que aspira a forjar este tipo de relaciones: el Proyecto APP, Proyecto Amigo-Protector-Protegido.

El Proyecto APP pretende enriquecer a los alumnos en sus relaciones sociales a través del complemento de la edad. Surge de la buena experiencia de los ensayos y ayudas en Navidad entre cursos más pequeños y otros mayores. Estamos muy orgullosos de nuestros alumnos que logran entregar lo mejor de sí mismos para una misma misión. Además, el ejercer un rol “paternal o maternal”, o de “admiración a un mayor”, les permite aprender estrategias que después pueden aplicar o adaptar a otras relaciones sociales.

Cada uno de nuestros alumnos tendrá un amigo de otra clase con el que compartirá una vez por semana durante el tiempo de tutorías. Juntos tienen que idear grandes metas y lograr plasmarlas para que enriquezcan a los demás. En el sencillo “hacer con las manos”, “dialogar” y “crear”, se forjarán amistades que despertarán esta atmósfera de unidad y alegría, esas vivencias que serán imborrables e impulsarán a recrearlas allí donde estén.

 

Hna. María Crevillén

Jefa del Departamento de Formación