La Cuaresma es un tiempo que nos invita, como colegio, a vivir la fe con el corazón abierto. Estos días son una oportunidad para enseñar a los niños el valor del sacrificio vivido con amor y esperanza. Cada pequeño gesto, un acto de solidaridad o renunciar a algo que nos gusta, nos ayuda a crecer y a preparar nuestro espíritu para la victoria más grande: la Resurrección de Jesús.
El sacrificio durante la Cuaresma no es un peso; es una semilla que, con cariño y constancia, da frutos en nuestras vidas. Nos recuerda que las dificultades y los esfuerzos tienen sentido cuando se viven con fe y generosidad. Es también un tiempo para acercarnos como familia, acompañándonos en el camino del Señor y mostrando con ejemplos sencillos cómo la entrega y la paciencia conducen a la verdadera alegría.
Este camino nos conduce a la Pascua y descubrimos que cada renuncia y cada acto de amor abren nuestro corazón a la nueva vida que Cristo nos ofrece. La Cuaresma no es solo un tiempo de preparación, sino un recordatorio de que la victoria del Señor nos inspira a vivir con esperanza y el corazón abierto.
Teresa Cubillo Mazzuchelli
Editora de Signos de Victoria
Aquí os dejamos un video del inicio de la Cuaresma, el Miércoles de Ceniza.


