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Testimonio de la Virgen Peregrina


Queremos compartir con vosotros el testimonio de una profesora de Infantil que en estos dos últimos meses realizó prácticas en nuestro Colegio. La Virgen Peregrina fue a su encuentro y esta es la oración que quiso regalarnos.

“Querida Reina y madre de Misericordia:

Quería contarte lo feliz que soy, ya que me han dado la oportunidad en el Colegio de traerte a casa y que estés con mi familia y conmigo, ya sabes que eres nuestro pilar fundamental y te queremos con locura. Quiero pedirte que estos días nos ayudes a ser una mejor familia, nos des fuerza para afrontar las dificultades, nos des de tu amor que cura y sana y nos bendigas en la fe para ¡¡ estar siempre junto a ti.

Ya sabes, que se me da fatal escribir cartas… pero, te debo tanto, que todo lo que haga por ti  es poco comparado con lo que tú haces por mí, por eso, todo mi esfuerzo y dedicación te lo ofrezco a ti, madre.

Ojalá pudieras estar aquí conmigo y te contara mi día a día… si eso fuera así, no te dejaría ir nunca. Sé que no estás en carne y hueso, pero estás en mi oración, en mi corazón, en mi fe, en mi esfuerzo diario por ser mejor persona y eso es como si estuvieras en persona conmigo.

No tengo palabras para agradecerte todo lo que haces por mí, como ya sabes, eres mi luz, mi guía, mi auxilio, mi paz… Gracias madre, gracias por estar conmigo y con mi familia en los momentos difíciles, aquellos que te quitan el aliento y las ganas de continuar, porque tú haces que consigamos seguir luchando sin rendirnos. Gracias también por todas las cosas buenas que me das, mis amigos, la vida y el Colegio en el que estoy a día de hoy haciendo las practicas, has puesto en mi camino gente maravillosa que me ha ayudado y me ha hecho, ser mejor persona, haciendo unas prácticas maravillosas y enriquecedoras. Gracias a las hermanas, por ser tus misioneras y tu reflejo (enséñame a ser como ellas) con su amor, sus consejos, su paciencia, su delicadeza y su entrega constante.

Siempre contaré contigo y seguiremos caminando juntas allá donde me lleves. Enséñame a amar cómo tú solo sabes, madre. Te quiero, mi salvadora.”

Siempre tuya,

Sara Delgado Muñoz

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