El invierno es mucho más que una estación fría: es una oportunidad perfecta para aprender explorando, observando y dejándonos guiar por el asombro.
Cuando llega “Don Invierno”, el aula de Educación Infantil se transforma en un espacio lleno de descubrimientos. El frío, la lluvia y, a veces la nieve, se convierten en aliados para aprender a través de la experiencia, el juego y la curiosidad. En la clase de 4 años observamos cómo cambia el entorno y cómo nuestras rutinas se adaptan a esta estación. Hablamos del clima, del paisaje y de la importancia de cuidarnos del frío, aprendiendo a elegir la ropa adecuada para cada día.
Las propuestas que realizamos durante el invierno son, sobre todo, sensoriales y manipulativas. Experimentamos con distintos materiales, exploramos sensaciones y damos espacio al juego simbólico, que nos permite vivir el invierno desde dentro. Así, hemos esquiado, patinado sobre hielo, hecho bolas de nieve y compartido un agradable momento tomando chocolate caliente, disfrutando de cada actividad mientras aprendemos y nos relacionamos con nuestros compañeros.
Nuestros días también se llenan de canciones, poesías y cuentos, que enriquecen nuestro vocabulario y despiertan el gusto por la lectura. Además, realizamos actividades plásticas en las que usamos colores y materiales propios del invierno.
Todas estas experiencias favorecen el desarrollo de la autonomía, el cuidado personal y el respeto por la naturaleza. De esta manera, el invierno se convierte en una estación cercana y significativa, donde cada día es una oportunidad para aprender, sentir y descubrir.

Jugando con la nieve en clase

Esquiando en el pasillo

Inés haciendo un copo de nieve
Srta. Carolina Martín Guijarro
Tutora de Educación Infantil


