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Un café con la señorita Cristina


Esta vez, nos tomamos un café con una persona que lleva muchos años con nosotros: Srta. Cristina Hernández. Siempre está ahí para todo y para todos. Nos ha demostrado que puede hacer casi cualquier cosa y hacerlo fenomenal.

¿Cuántos años llevas trabajando con nosotros?

Comencé a trabajar en el cole en septiembre de 2019, así que puedo decir con mucha alegría que este es mi octavo año. Empecé como sustituta, cubriendo una baja en infantil… y bueno, hasta ahora.

Cuéntanos cómo ha sido tu camino en el colegio; tengo entendido que has hecho muchas cosas.

Efectivamente, he tenido la suerte de formar parte de muchas áreas, lo que me ha permitido ver la gran riqueza de este colegio y la suerte que tenemos de formar parte de él.

Empecé, como he dicho, cubriendo una baja en infantil, en el departamento de orientación. Cuando volvió la persona a la que sustituía, no había puestos libres y estuve dos años cubriendo talleres de lectoescritura y dando apoyo en el departamento de orientación de infantil y primaria -No querían dejar ir a esta profesora tan especial, añade aquí la entrevistadora-. Mientras tanto, me propusieron también estar en la recepción del colegio.

Después pasé a ser sustituta de primero de primaria y, desde ahí, he sido tutora de primero o segundo de primaria. He dado clase de ciencias y también en diferentes cursos, impartiendo distintas asignaturas. La mayoría de estos años he compaginado funciones en el departamento de orientación de infantil con parte de tutoría en primaria.

Como decía, al estar en tantas áreas he podido ver la riqueza que tiene el colegio desde muchos puntos de vista y cómo se cuida a cada alumno desde distintos ámbitos: desde recepción, orientación, tutorías…

Para mí es un regalo haber visto todo esto y seguir viéndolo en el día a día.

Además, prácticamente todos los años que llevo en el colegio he podido disfrutar del campamento de Aveiro en verano, y eso me ha permitido conocer mucho más a los alumnos desde otro ámbito. Agradezco haber podido vivir este proyecto tan bonito y empaparme de todo lo que supone.

El haber trabajado en tantas cosas me ha permitido conocer a alumnos desde un año, cuando llegan, hasta 6.º de primaria. Con lo cual he podido disfrutar de todas las etapas de infantil y primaria desde muy cerquita. He aprendido mucho y he disfrutado mucho de todos.

¿Qué es para ti el Santuario?

A pesar de haber sido de Pozuelo de toda la vida y de vivir aquí cerquita, es verdad que no conocía mucho el Santuario y prácticamente no había pisado esta zona tan bonita. Sin embargo, desde el principio se ha convertido en una segunda casa.

Tanto es así que, cuando nos dan vacaciones de Semana Santa o verano, suelo venir varios días cuando estoy en Madrid para saludar a la Mater. Es una casa, un refugio, un lugar de paz y de alegría. Aquí se me acoge tal cual soy, y para mí es un regalo haberlo conocido. Y haber podido descubrir, a través de él, el amor tan grande que nos tiene la Mater.

No puedo empezar el día sin pasarme por el Santuario para ponerlo en sus manos y agradecer todo lo que cada día me da. Todas las mañanas voy a esa casa mía, a ese Santuario, a poner todas mis inquietudes a sus pies.

¿Qué le dirías a alguien que llega nuevo al colegio?

Que disfrute de cada momento, que se empape de esta metodología y de esta familia tan grande que somos. Una familia que es a la vez pequeña y grande.

Que cuente con todos como equipo y que se deje sorprender. La verdad es que es una pasada lo que aquí vivimos.

¿Qué es lo que más te ilusiona de tu trabajo?

Soy una privilegiada, disfruto cada día de mi trabajo. Mi vocación personal va muy ligada a mi vocación profesional.

Si tuviera que elegir, se me ocurren muchas cosas que me ilusionan: la llegada al colegio y cómo te saludan los niños cada mañana (eso compensa lo que me cuesta madrugar); la oración de la mañana y ver cómo los alumnos son capaces de agradecer y pedir a la Virgen en su día a día con tanta sencillez y tanta pureza.

También me ilusiona ver avanzar a los alumnos: cuando logran algo que les ha costado, cuando descubren algo nuevo, cuando se ríen en una lectura, cuando te dan las gracias por algo… Me llevo esas pequeñas cosas del día a día.

Y también me llevo mucho del gran equipo de compañeros que tengo. Me ilusiona cómo trabajamos de la mano, cómo nos ayudamos en las dificultades y nos alegramos unos por otros. Venir a trabajar con compañeros que te apoyan y te ayudan en todo lo que necesitas se agradece muchísimo.

Pero, sobre todo, poder disfrutar de cada momento en el trabajo y que este sea una manera de crecer personalmente mientras acompañas a los niños en su crecimiento. Y ver cómo van recogiendo todo aquello que sembramos con ellos con tanto cariño.

Cristina Hernández Romero

Tutora de 2.º de Primaria

Cristina con un grupo de profesoras en el Santuario original de Alemania